a20.Info

30 Octubre 2009

El IPC en negativo.

Archivado en: General — Etiquetas:, — J.M. @ 8:01
Euribor.

Euribor.

La inflación acumula ya ocho meses consecutivos en tasas negativas pese a que en octubre los precios subieron siete décimas, según se deduce del indicador adelantado del IPC Armonizado (IPCA) que hizo público ayer el Instituto Nacional de Estadística.

Según estas cifras, el IPCA registró una tasa interanual del -0,6% en el mes que ahora acaba, lo que supone una subida de cuatro décimas respecto al dato de septiembre, el -1%, y hace más plausible el objetivo del Gobierno de cerrrar el año con tasas de inflación positivas. En octubre del año pasado los precios subieron tres décimas, sobre todo por el comportamiento del vestido y el calzado, que subió casi un 10%.

Sin embargo, en ese mes de 2008 siguió cayendo el precio del petróleo, lo que explica que en octubre de este año los precios suban por el efecto escalón.

En este entorno el Gobierno insiste en descartar una posible deflación y augura tasas positivas a partir de noviembre o diciembre, que se mantendrían en niveles inferiores al 2% durante todo 2010.

El secretario de Economía y Empleo del PP, Álvaro Nadal, achacó ayer este descenso a la subida de los precios del petróleo y no al repunte de las ventas y el consumo, lo que significa, en realidad, una pérdida adicional de bienestar. Nadal recordó que los precios vuelven a caer por octavo mes consecutivo, lo que supone un fenómeno nuevo que España ha sufrido a lo largo de todo este año por la «enorme crisis económica» y, sobre todo, de consumo. «Hay un gran desánimo en la sociedad que se está viendo en las cifras del consumo minorista», subrayó. En declaraciones a ABC, Nadal explicó que los precios de los productos de las tiendas han caído un 2,7% en tasa interanual en septiembre, lo que apoya el argumento de que es el petróleo lo que está provocando la recuperación del IPC.

20 Octubre 2009

Reyal Urbis en quiebra.

Archivado en: Crisis Mundial — Etiquetas:, , — J.M. @ 23:44

2013. Éste es el año que Reyal Urbis ha propuesto a sus bancos acreedores para empezar a devolver el primer euro del principal y los intereses de su deuda íntegra.

Porque el plan de refinanciación de deuda que presentó ayer la promotora a sus bancos acreedores ya no atañe exclusivamente al crédito sindicado de 3.000 millones con el que Reyal financió la compra de Urbis en 2006, sino a la totalidad de su deuda, que supera los 4.800 millones de euros. La alternativa para la banca no es otra que el segundo mayor concurso de acreedores de la historia en España.

La reunión entre Reyal Urbis y sus entidades acreedores comenzó a mediodía de ayer. Durante las últimas semanas, el banco de inversión Lazard se dedicó a diseñar el plan de viabilidad que ayer presentó la promotora a sus más de cincuenta bancos, liderados por Santander y Banesto.

Rafael Santamaría, el presidente de Reyal Urbis, acudió en septiembre a Lazard después de agotar las líneas de liquidez aportadas por la banca en el primer contrato de refinanciación, firmado en octubre de 2008. Como todos y cada uno de los acuerdos de reestructuración de deuda suscritos el pasado año entre la banca y las firmas inmobiliarias, resultó ser más un brindis al sol que un plan realista de viabilidad.

Economía de guerra.

Ahora, el planteamiento es otro. Según explican fuentes de los bancos presentes en la reunión de ayer, «a primera vista, es una propuesta de refinanciación ajustada a la realidad y que afronta con rigor el futuro. La música suena bien, ahora habrá que leer la letra».

La letra no es otra que el cumplimiento del compromiso de Reyal Urbis de entrar en un estado de hibernación operativa y financiera. La empresa ha calculado que este estado de criogenización voluntaria le requerirá, pese a todo, unas necesidades de financiación de unos 150 millones entre 2010 y 2013.

Esta cantidad, de acuerdo con la propuesta de refinanciación, procedería de un crédito puente concedido por los bancos acreedores. Reyal Urbis devolvería este préstamo con el dinero embolsado en el proceso de venta de los activos inmobiliarios comprometidos con la banca, entre ellos el centro comercial ABC de Serrano, la cadena hotelera Rafael, el parque empresarial Urbis Center de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y el edificio de oficinas Torrelaguna, sede dePriceWaterhouseCoopers en la capital. Cualquier retraso en la venta de activos respecto a unas fechas estipuladas anularía el acuerdo de refinanciación.

El letargo financiero de Reyal Urbis pivotaría sobre una reducción drástica de costes y el compromiso de no iniciar ningún proyecto hasta 2013. El grupo ha paralizado recientemente la construcción del emblemático complejo de oficinas,viviendas de lujo y hoteles que desarrollaba en el Paseo de la Castellana de Madrid, cuyas necesidades de financiación pendientes ascienden a unos 80 millones.

Adelantándose a la preocupación de los bancos en torno a un error de cálculo del agujero financiero de la compañía, Reyal Urbis se ha mostrado abierta a a aceptar a un representante designado por los bancos con la tarea de fiscalizar la gestión de gastos de la compañía. Este controller no formaría parte del consejo de administración de la inmobiliaria, ya que su entrada en el órgano de gobierno convertiría, la deuda de los bancos en subordinada, es decir, sería la última en el orden de cobro en un hipotético concurso de acreedores.

«Evidentemente, es una proposición a largo plazo, porque, tal y como está la empresa, ya no hay otra forma de evitar el concurso de acreedores», señala uno de los bancos acreedores del grupo.

Los bancos han emplazado a la sociedad a una ronda de reuniones para estudiar el plan de viabilidad presentado por Reyal Urbis. Sus números son complicados. Acumula ocho trimestres consecutivos en números rojos, aunque esta secuencia no es distinta a la registrada por otras promotoras que ya han conseguido refinanciar su deuda por segunda vez, como es el caso de Afirma. En el primer semestre, Reyal Urbis perdió 69 millones de euros, después de anotarse unos números rojos de 875 millones de euros en 2008.

Hasta la fecha, Reyal Urbis había encontrado un fuerte apoyo en Banesto, la entidad financiera a la que Santamaría compró Urbis en 2006. Ahora, se pretende un esfuerzo más equitativo por parte del medio centenar largo de entidades sobre las que pende el futuro de la sociedad.

8 Octubre 2009

El BCE deja los tipos al 1%

Archivado en: Crisis Mundial — Etiquetas:, , — J.M. @ 22:50

El organismo monetario europeo continúa respaldando la recuperación de la economía europea. El BCE ha cumplido con todos los pronósticos al mantener los tipos de interés en el mínimo histórico y “apropiado” del 1%. En la rueda de prensa posterior, Jean-Claude Trichet ha expresado su confianza en que las medidas adoptadas se reflejen en la economía y ha reclamado, tanto a los bancos como a los Gobiernos, medidas que garanticen la estabilidad.

Como viene siendo habitual el máximo interés de estas reuniones se concentra en la rueda de prensa posterior a la decisión de tipos que ofrece Jean-Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo (BCE). En ella ha vuelto a utilizar el término “apropiado” al referirse al actual precio del dinero, por lo que, de momento, se descartan nuevas subidas.

El banquero galo ha comenzado su discurso con la esperanza puesta en que la inflación vuelva a unas tasas “moderadamente positivas” en los próximos meses. En ese sentido, ha apuntado que los indicadores de expectativas de inflación están “firmemente anclados” y que ve un periodo de estabilización y de recuperación económica gradual.

Trichet ha reiterado que el análisis monetario confirma una baja presión inflacionista. Asimismo, ha indicado que los riesgos alcistas incluyen un impacto de los estímulos económicos y otras medidas. En ese sentido ha explicado que confía en que las medidas adoptadas se reflejen “positivamente” en la economía, por eso el BCE está proporcionando “un apoyo fuerte a la economía”. En cuanto a la retirada de estas medidas, se asegurarán de que se realice “de manera oportuna”, ha dicho.

Posteriormente ha reclamado a los bancos de la eurozona que tomen medidas apropiadas para potenciar su base de capital. Y también ha señalado que “es probable una evolución floja de los préstamos a empresas no financieras en los próximos meses”.

El banquero galo ha reiterado que es “vital que los Gobiernos introduzcan medidas que garanticen la estabilidad presupuestaria”, así como unos planes fiscales ambiciones y realistas. También se ha referido a la reestructuración del sector bancario y ha señalado que “debe desempeñar un papel importante en la solidez financiera”.

En la parte final de su discurso, Jean-Claude Trichet ha considerado que “todavía es necesario ser cauto y prudente” y que para la recuperación es “fundamental evitar que las expectativas de inflación crezcan”.

El BCE, reunido hoy en Venecia, no se ha dejado de influenciar por la sorpresiva decisión sobre política monetaria que acometió el pasado martes el Banco Central de Australia. Este organismo monetario inauguró esta misma semana el temido ajuste al alza en las políticas monetarias. Subió los tipos al 3,25% y se convirtió en el primer país del G-20 en tomar esta iniciativa desde el estallido de la crisis económica y financiera.

El organismo que preside el banquero galo ha cumplido con el guión previsto y ha mantenido en el precio del dinero en su mínimo histórico, el 1%. Este es el nivel en el que se encuentran desde que el pasado 7 de mayo los bajara desde el 1,25%. El BCE ha rebajado los tipos de interés un 4,25% desde el mes de octubre.

Y es que al margen de los temores que conllevan las subidas de tipos, en la antesala de esta reunión se ha conocido una referencia más cercana que la de Australia. Ha sido la llegada desde Reino Unido, que ha vuelto a aplazar cualquier cambio monetario. El Banco de Inglaterra ha mantenido sin cambio los tipos de interés, en el 0,5%, y su programa de compra de activos, por valor de 175.000 millones de libras.

De igual modo, el organismo europeo ha continuado con la política monetaria que viene aplicando desde el pasado mes de octubre. Sus medidas anticrisis han dado los primeros frutos con los síntomas de mejora experimentados por la economía de los países del euro. Varios países han publicado datos macroeconómicos optimistas en segundo trimestre y para el tercer trimestre se espera un crecimiento del 0,7% en la eurozona.

Otra cuestión aparte es si se consolida esa tendencia positiva o si esa evolución se debe sólo a las medidas de apoyo fiscal, que deben retirarse en un futuro aún incierto.

Antes aún, de la decisión del BCE, el cambio diario del indicador al que se referencian la mayoría de los préstamos en la zona euro ha experimentado su primer repunte de la última semana, pese a que el mercado tenía más que claro que el BCE no movería ficha en lo que a tipos de interés se refiere. El euribor ha experimentado en su cambio diario un avance del 0,004%, hasta el 1,229%, desde el 1,225% previo.

6 Octubre 2009

El plan de Europa para dominar el mundo.

Archivado en: General — Etiquetas:, , — J.M. @ 15:43

¡Por fin! Irlanda ha aprobado el Tratado de Lisboa y ahora la UE puede seguir adelante con su plan para dominar el mundo. En unos meses, es probable que la UE nombre a un presidente y a un ministro de Exteriores. Tony Blair está haciendo calentamientos para ocupar el máximo cargo. Varios candidatos suecos, holandeses y belgas se disputan el puesto de ministro de Exteriores.

Reforzada por su nueva estructura de política exterior, la Unión reivindica que se la tome en serio como superpotencia global. David Miliband, el ministro de Exteriores británico, señala: “El mundo no debería dividirse en un G-2 compuesto por EEUU y China. Debería haber un G-3 con la UE”.

Pero lo que suceda en Bruselas –o incluso con los acuerdos a tres bandas entre EEUU, China y Europa– es algo secundario. La verdadera clave para las ambiciones globales de Europa es el G-20.

Jean Monnet, el padre fundador de la UE, creía que la unidad europea “no era un fin en sí misma, sino sólo una etapa en el camino hacia el mundo organizado del mañana”. Sus sucesores en Bruselas no ocultan que consideran el estilo de gobierno supranacional de la Unión como un modelo global.

En la última cumbre del G-20 en Pittsburg hace algunas semanas, comprendí que el G-20 es el Caballo de Troya de Europa. El entorno y la atmósfera eran extrañamente familiares. Y entonces lo comprendí; había vuelto a Bruselas, y esto no era más que una versión global de una cumbre de la UE.

El procedimiento y el formato eran los mismos. La cena de los líderes antes de la cumbre; un día para negociar un comunicado impenetrable y cargado de jerga; la creación de oscuros grupos de trabajo; las salas para las conferencias de prensa posteriores a la crisis.

Todos estos procedimientos son muy familiares para los líderes europeos –pero bastante nuevos para los políticos asiáticos y estadounidenses a los que Europa está enredando cuidadosamente en esta nueva estructura–. Al ver deambular sin rumbo fijo, y aparentemente despreocupado, a un delegado indonesio, en el centro de conferencias de Pittsburg, sentí cierta lástima. “No sabes donde te metes”, pensé. “Te vas a pasar el resto de tu vida hablando de cuotas de pesca” (o, como en este caso se trata del G-20, de cuotas de emisiones de CO2).

Los europeos no sólo fijaron el tono en el G-20 –también dominaron las reuniones, gracias a su alta representación–. Los países de gran extensión como Brasil, China, India y EEUU están representados cada uno por un líder. Los europeos consiguieron asegurarse ocho asientos en la mesa de conferencias para Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Holanda, el presidente de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo. La mayoría de los funcionarios internacionales más relevantes también eran europeos: Dominique Strauss-Kahn, el director gerente del Fondo Monetario Internacional; Pascal Lamy de la Organización Mundial de Comercio; Mario Draghi del Consejo de Estabilidad Financiera.

En consecuencia, los europeos parecían mucho más centrados en lo que estaba sucediendo que otras delegaciones. Mientras cavilaba sobre los nuevos poderes otorgados al FMI en las conclusiones finales para controlar las políticas económicas nacionales, me interrumpió una vieja amiga de la Comisión Europea, que reconoció el lenguaje de inmediato. “Ah sí”, dijo, “el método abierto de coordinación”.

¿Pero realmente importa nada de esto? Después de todo, las cumbres y declaraciones de la UE se han convertido en un sinónimo de maquinaciones tortuosas y poco efectivas que, con frecuencia, tienen poco efecto en el mundo real. El proceso que dio origen al Tratado de Lisboa comenzó hace ocho años. Incluso pese a que Irlanda haya votado Sí, el proceso aún podría verse desbaratado por los recalcitrantes gobiernos de la República Checa o Reino Unido.

Sin embargo, la historia del Tratado de Lisboa puede leerse de otra forma. Una vez que la UE se marca un objetivo, nunca lo abandona. Los procesos que comienzan en las cumbres de la UE –que con frecuencia parecen papeleos burocráticos menores–, años más tarde, resultan tener muy a menudo importantes implicaciones políticas. Lo mismo podría suceder con algunas de las decisiones tomadas en Pittsburg –como el discurso sobre los paraísos fiscales y los bonus de los banqueros–.

Desde el principio, la UE avanzó mediante pequeños pasos, en apariencia técnicos, que se centraban en cuestiones económicas –el denominado “método Monnet”–. El propio Monnet creía que Europa se construiría a través de “la gestión en común de los problemas comunes”. ¿Es tan distinta esta idea al reciente llamamiento del presidente Barack Obama para que se encuentren “soluciones globales a los problemas globales”?

Sin duda, aún existe una inmensa brecha entre la capacidad de la UE moderna y la del G-20. No existe un ejército de funcionarios del G-20 que iguale a los burócratas de Bruselas. No hay ningún organismo legislador del G-20 o un tribunal que haga respetar las decisiones del grupo. Tampoco existen perspectivas inmediatas de que EEUU o China –países ambos que protegen con celo su soberanía– cedan verdaderos poderes a un organismo legislador del G-20.

Sin embargo, se ha implantado el germen de algo nuevo. Para entender su potencial, merece la pena remontarse a la Declaración Schuman de 1950, que inició el proceso de la integración europea. “Europa”, decía, “no se creará de inmediato, o de acuerdo a un único plan. Se construirá mediante logros concretos, que creen en primera instancia una solidaridad de facto”.

El G-20 ya ha tiene en su haber varios logros y un floreciente sentimiento de solidaridad entre los miembros de este nuevo y exclusivo club. ¿Quién sabe qué deparará el futuro?

Gestionado por: Txema.Net, debes aceptar su aviso legal.