La reunión del BCE ha afianzado el leve giro al alza que venía experimentando en las dos últimas jornadas el indicador de referencia para las hipotecas. El cambio diario del euribor a doce meses subió al 1,348%, con un repunte algo mayor que el de los dos días previos.
La inminencia de la reunión del BCE cortó el miércoles la racha de 40 bajadas ininterrumpidas del euribor. Desde entonces, y a la espera de las noveades que puediera aportar el banco central de la eurozona, el rebote se había limitado a sólo 0,001 puntos porcentuales por día.
El primer cambio diario del euribor que recoge el mensaje lanzado ayer por el BCE ha mantenido este rebote, también mínimo, aunque en este caso de 0,002 puntos, hasta situarlo en el 1,348%.
El indicador de referencia para las hipotecas continúa por tanto a un paso de sus mínimos intradía, 1,344%, y su media mensual de agosto se mantiene en sus cotas más bajas de la historia, el 1,345%, por debajo del récord del 1,412% al cierre de julio.
Como sucediera ayer en las bolsas, el mercado interbancario ha acogido sin sobresaltos las pocas novedades aportadas ayer por el BCE. Jean Claude Trichet no ofreció nuevas pistas claras sobre el rumbo de la política monetaria a medio y largo plazo en la eurozona. El nivel del 1% sigue siendo “apropiado”, según resaltó el presidente de la institución, y de acuerdo con los analistas, podría mantenerse sin cambio al menos un año más.
Mayor expectación generaba el Banco de Inglaterra, y no defraudó. De su reunión de ayer se temía un primer paso atrás en las medidas anticrisis, un primer giro en la política monetaria expansiva. Finalmente el Banco de Inglaterra sorprendió al ampliar en 50.000 millones de libras, hasta los 175.000 millones, un programa de compra de deuda que el mercado ya había dado por agotado.
